Nuevos diáconos en Kenia

Los Misioneros de Guadalupe agradecemos al Creador y a la Madre de Dios por todos y cada una de las gracias con las que nos bendice este año. En esta ocasión, estamos llenos de alegría porque el Señor ha concedido a los seminaristas Salvador Gómez R. y Miguel Ángel Mendoza H. dar un paso más en su camino al sacerdocio misionero recibiendo su ordenación diaconal.

Acompañados por la comunidad de sacerdotes Misioneros de Guadalupe en África, antes de recibir el sagrado Sacramento del Orden, en grado de diáconos, los seminaristas Salvador y Miguel realizaron su Juramento de pertenencia perpetua al Instituto de Santa María de Guadalupe para las Misiones Extranjeras el 14 de septiembre.

Dos días después, el sábado 16, en medio de la alegría de celebrar un aniversario más de la Independencia de nuestro país, los seminaristas Salvador y Miguel recibieron la ordenación diaconal de manos de Mons. Rodrigo Mejía Saldarriaga, SJ, Vicario Apostólico Emérito de Soddo, Etiopía.

La Celebración Eucarística de este sacramento se realizó en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, perteneciente a la Arquidiócesis de Nairobi, a donde acudieron alrededor de 500 personas, quienes pertenecían tanto a la parroquia celebrante como a la de Cristo Rey, que se encuentra en Kibera.

La Misa fue presidida por Mons. Rodrigo Mejía y concelebrada por los Padres mg Juan José Asunción Ascencio F., Superior de la Misión, y Javier González M. En esta celebración especial, el ceremoniero fue el P. José Guadalupe Martínez R., MG, y la atención del altar estuvo a cargo del diácono Maticha, AA.

En este día de fiesta, estuvieron presentes sacerdotes de la Sociedad Misionera de San José y Misioneros tanto de Yarumal como de Quebec. Además asistieron las Hermanas de la Visitación del Verbo Encarnado, entre otras congregaciones, y la comunidad de sordomudos, con quienes realizaron trabajo de pastoral los seminaristas Salvador y Miguel.

Para dar comienzo al rito de ordenación, los candidatos fueron presentados ante Mons. Rodrigo Mejía por miembros de su familia o, en su caso, por padres sustitutos. De parte del seminarista Salvador, acudieron su papá y hermana, Juan Gómez Durón y María Engracia Gómez Ruvalcaba. En el caso del candidato Miguel, su familia no pudo acompañarlo, por lo que fue presentado por padres sustitutos, Janet Omido y Will Omido. Después de ser presentados ante el obispo, los candidatos recibieron la bendición de parte de su familia y padres sustitutos en medio de nutridos aplausos de parte de los presentes.

A continuación, Mons. Rodrigo Mejía dirigió algunas palabras a los candidatos en su homilía recordándoles que el diaconado es una misión de servicio. Posteriormente, los elegidos al orden del diaconado realizaron su promesa de obediencia delante del Vicario Apostólico Emérito de Soddo. En seguida, el Pueblo de Dios reunido bajo el techo de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe pedimos la intercesión de los santos para que derramaran su gracia sobre los candidatos.

Después de la letanía de los santos, que fue entonada por todos los coros de las subparroquias (reunidas para esta celebración tan especial), llegó el momento más importante del rito de ordenación: Mons. Rodrigo Mejía recitó la plegaria de ordenación ante Salvador y Miguel para transmitirles el poder ministerial invocando al Espíritu de la Verdad. A partir de este momento, los candidatos se convirtieron ya en diáconos; los presentes estallaron en aplausos y gritos de alegría.

Tras la plegaria, y en medio de hermosos cantos, los neodiáconos fueron revestidos con la estola cruzada y la dalmática: Miguel tuvo como padrinos al P. Fermín Adolfo Parra G. y al P. Mario Miranda M., MG; Salvador, a los Padres MG José Guadalupe Martínez R. y Carlos Domingo May C. A continuación, recibieron de manos de Mons. Rodrigo Mejía el Libro de los Evangelios y un saludo de paz.

Al concluir el rito de ordenación, la Celebración Eucarística continuó con alegría: la comunidad de sordomudos entregó, en medio de bailes y cantos muy animados, las ofrendas. Además, la parroquia estuvo bellamente adornada con batics, cuadros de tela que llevaban la imagen de dos hombres ante Jesús, quien con sus manos hace un gesto que significa “servicio”.

Al concluir la Misa, los neodiáconos dirigieron algunas palabras de agradecimiento a todas las personas que hicieron posible ese momento tan especial para ellos, especialmente a Misioneros de Guadalupe.

¡Felicidades, neodiáconos  Miguel y Salvador! Por haber dado firmemente este paso en su camino hacia el sacerdocio misionero. Que el Señor y la Estrella de la Evangelización continúen guiando cada uno de sus pasos como lo han hecho hasta ahora. ¡Enhorabuena!